En su columna de esta semana, nuestra compalera Fabrina Acosta, cita elementos del libro El segundo sexo de Simone de Beauvoir, en el cual la autora manifiesta aspectos que nos recuerdan que a pesar de ser un libro del siglo pasado se mantiene vigente, lo cual, informa que urge que se logren cambios. Beauvoir refiere que lo masculino y femenino aparecen como fuerzas diferentes en las cuales lo masculino tiene ventajas y menciona además que la relación de los dos sexos es la de dos electricidades, en la cual, el hombre representa a la vez el positivo, a tal punto que se emplea la expresión «los hombres» para designar a los seres humanos, mientras que la mujer aparece como el polo negativo, dado que toda determinación le es imputada como limitación, sin reciprocidad.



