El Salmo 5, es considerado una oración al despertar, en la cual el hombre eleva una súplica para obtener protección divina.
Hace referencia al trabajo de Dios en cuanto a defender al justo del incrédulo.
El salmista, afirma que cada mañana a la hora más temprana comienzan sus oraciones y suplicas a su Dios. La manera en que se hace es fuerte y entrecortada, porque se realiza en el momento que no comprende su justicia, en que no se tiene suficiente confianza para afrontar sólo a sus enemigos.
Siempre hay que tomar en cuenta que el Rey del Universo ayuda en especial a las almas que son justas y que viven cumpliendo los mandatos del Señor.
En la segunda parte se aprecia la confianza que se tiene de ser oído, pues se sabe que Dios no ampara a los malvados. Nuestro amado es justo, por lo tanto no puede sentir agrado por los indiferentes, ni puede complacerse de las malas obras.


