Nuestra invitada de hoy, no dudó ni un solo segundo en querer continuar con su embarazo, aún sabiendo que tendría síndrome de down. Desde el momento en el que nació su bebé, se dió cuenta que era diferente, pero ese hijo con un cromosoma extra, lo había tenido por algo y para algo extraordinario. La manera en la que la enfermera le comunicó que efectivamente tenía síndrome de down, lo hizo con mucha naturalidad y una sonrisa, con lo que gracias a esos detalles y a la forma de transmitir esta noticia le dio tranquilidad y mucha paz . Álvaro, al nacer, es igual que todos lo bebés. Más adelante necesita atención temprana y Raquel encuentra un refugio y un lugar para aprender y para relacionarse en la Fundación de síndrome de down de Madrid. Tener un hijo con esta alteración genética, al principio, genera miedo a lo desconocido, miedo a no saber como gestionar la situación, miedo a todo lo que te vas a encontrar por el camino. Pero si enfocas las cosas con normalidad, con positivismo y con la realidad tal y como es,los miedos se van. Tener un hijo con trisomía 21, no es un riesgo, es una oportunidad. Puedes ponerte en contacto con Raquel a través de su página web www.mamáextraordinaria.com.

