Show notes
La gloria es algo que pocos logran alcanzar en la Fórmula 1. La tragedia, es algo que toca muchas vidas dentro de la máxima categoría. Sin embargo hay coincidencias que parecen haber sido decretadas desde el inicio. Incluso asustan. Así fue con la vida de Alberto Ascari. El último campeón italiano. Alcanzó la gloria y después vino la tragedia. Pero eso ya lo había vivido, aunque desde otro ángulo.



