Show notes
Nada mejor que revivir la mejor época de nuestras vidas, aquella donde nos ilusionábamos con una mirada, disfrutábamos de las tardeadas y entubábamos el pantalón del uniforme. Porque recordar es vivir.
Nada mejor que revivir la mejor época de nuestras vidas, aquella donde nos ilusionábamos con una mirada, disfrutábamos de las tardeadas y entubábamos el pantalón del uniforme. Porque recordar es vivir.