Show notes
Son tan temibles como atractivos. No es que vayamos a hacer una oda a los vampiros en este capítulo de El Búnker, pero pocos personajes de ficción de terror se han erotizado tanto como este de un tipo que al fin y al cabo, gustaba de empalar personas en la antigua Transilvania. ¿Por qué nos fascinan tanto los vampiros, qué nos dan? Hoy, el placer de la vida eterna a examen.

