Show notes
En tiempos de crisis, los símbolos, fetiches, las representaciones sociales tienden a vaciarse de
contenido, a desaparecer. En los años ’80 y ’90, en un contexto político en decadencia, con
instituciones débiles, ambiguas y contradictorias, Maradona se convirtió en figura identificatoria de toda
una nación. Deseos, aspiraciones y frustraciones recayeron en el ídolo (Alabarces, 2015).



