Show notes
Él cambia nuestro luto en danza y nuestro llanto en alegría, nuestra vida recibe un semblante nuevo y no queda otro camino que hacer el bien como respuesta a la alegría de lo que Dios hace en nuestra vida.
Él cambia nuestro luto en danza y nuestro llanto en alegría, nuestra vida recibe un semblante nuevo y no queda otro camino que hacer el bien como respuesta a la alegría de lo que Dios hace en nuestra vida.