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Nuestro Dios en persona de nuestro Señor Jesucristo viene a lo más profundo de nuestras propias miserias para rescatarnos de ellas y así poder vivir plenamente libres Él. El amor no se cansa hasta ver al amado feliz.
Nuestro Dios en persona de nuestro Señor Jesucristo viene a lo más profundo de nuestras propias miserias para rescatarnos de ellas y así poder vivir plenamente libres Él. El amor no se cansa hasta ver al amado feliz.