Show notes
El coronavirus fue detonante de un hartazgo reprimido, de un desequilibrado escenario para los trabajadores, de evidenciar a gobiernos ineficientes y a sociedades egoístas.
El coronavirus fue detonante de un hartazgo reprimido, de un desequilibrado escenario para los trabajadores, de evidenciar a gobiernos ineficientes y a sociedades egoístas.