Show notes
Nada es casual en este mundo que nos refleja no solo con personas como espejos, sino que las cosas e incluso los nombres de los lugares donde trabajamos, el barrio donde vivimos y con quienes nos relacionamos reflejan algo nuestro. Desde esta conciencia la vida es un juego, que cuando te conviertes en su compañera buscando adivinar qué es lo que te quiere decir, vas encontrando pistas hacia tu destino.
Hoy, una historia real, divertida y bonita de cómo el juego de la vida fue dejándome pistas con un póster (comprado hace 15 años), con el que el Universo me habló como señal de que Carlos era sin duda el elegido.

