"Ni una menos nació ante el hartazgo por la violencia machista, que tiene su punto más cruel en el femicidio".
Así empieza la carta orgánica del movimiento "Ni una menos", publicada en su página web.
Ni una menos es una consigna que dio nombre a un movimiento feminista surgido en Argentina en 2015, que posteriormente se expandiría a gran escala hacia varios países de Hispanoamérica y otras regiones del mundo. Es la manera de sentenciar que es inaceptable seguir contando mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres o cuerpos disidentes y para señalar cuál es el objeto de esa violencia", continúa.
Ese hartazgo hizo que el 3 de junio de 2015, hace seis años, miles de mujeres en varias ciudades de Argentina salieran a las calles a protestar.
Y lo hicieron tras una sucesión de asesinatos contra mujeres que conmocionaron a la sociedad en ese momento.
"Nos están matando", escribió en ese entonces la periodista argentina Marcela Ojeda en Twitter. Y muchas otras colegas y mujeres de otros sectores se sumaron al repudio.
La última de esa serie de muertes fue la de Chiara Páez, una adolescente de 14 años que estaba embarazada y que falleció por los golpes que le dio su novio, Manuel Mansilla de 16 años, en Rufino, Santa Fe, en el centro de Argentina.
Su desaparición el 9 de mayo de 2015 conmocionó y movilizó a la ciudad de unos 20.000 habitantes que salió a buscarla por cada rincón.
Su cuerpo apareció al día siguiente enterrado en la casa de los abuelos de su novio luego de que él confesara el crimen. En 2017 fue condenado a 21 años y medio de prisión.



