Show notes
En esta ocasión tenemos la colaboración de Laura de López de la iglesia "Palabra de Vida, Tlaquepaque" agradezco a Laura por compartir su testimonio y experiencia que nos muestran destellos del destino eterno de los hijos de Dios.Por lo tanto, después de la muerte, una persona reside en un cielo o infierno "temporal". Después de este reino temporal, en la resurrección final, el destino eterno de una persona no cambiará. La "ubicación" precisa de ese destino eterno es lo que cambia. A los creyentes se les concederá finalmente la entrada a los cielos nuevos y a la tierra nueva (Apocalipsis



