Show notes
En esta segunda parte de Acelerados, Gustavo Henao nos recordó que Dios nunca diseñó una vida gobernada por la prisa. En una cultura que nos empuja a producir más, hacer más y querer más, es fácil perder el descanso, aislarnos de los demás y comenzar a medir nuestra vida por lo que tenemos en lugar de por quiénes somos en Él.
Este mensaje nos invita a recuperar el ritmo de Dios. A entender que el descanso es un regalo, que caminar en comunidad nos fortalece y que cuando buscamos primero Su Reino, nuestro corazón vuelve a encontrar el lugar donde realmente descansa.
Te invitamos a ver la prédica completa.
Permite que Dios hable a tu corazón y te enseñe a vivir con el ritmo que Él preparó para ti ❤️


