Show notes
Vivimos rodeados de voces que opinan, comparan y muchas veces intentan definir quiénes somos. Pero ninguna voz debe tener más autoridad sobre nuestra identidad que la voz de Dios.En esta reflexión basada en Juan 8:12 y Mateo 5:14, descubrimos la importancia de dejar de depender de la validación de los demás, aprender a vernos como Dios nos ve y permitir que la luz de Cristo resplandezca a través de nuestra vida.No permitas que una voz humana apague la luz que Dios encendió en ti.🎙️ Reflexión | Compartiendo la Fe
Llenando la tierra de fe

