Hace 15 años el colectivo docente argentino vivía la dolorosa noticia del asesinato de un maestro en Neuquén en el marco de una fuerte represión en la ruta 22 a la altura de Arroyito. Pronto su nombre, Carlos Fuentealba, circuló por todas las redes y portales de noticias a nivel nacional. Ese 4 de abril de 2007 quedó marcado en la memoria de todes al tiempo que una frase se multiplicó por miles y se transformó en la bandera de lucha: "Las tizas no se manchan con sangre".
El incansable coraje y compromiso de Sandra sostuvo esa lucha ante las innumerables adversidades y retrocesos. Ha puesto el cuerpo y el corazón en la batalla contra la impunidad por parte de jueces y fiscales, que no han hecho más que entorpecer el proceso y demorar su búsqueda de justicia, impidiéndole cerrar una etapa tan dolorosa con algo de paz y la mínima tranquilidad de ver condenados a los culpables materiales e intelectuales del crimen de Carlos.
Así, en este episodio charlamos con ella, Sandra Rodríguez, quien fuera la compañera de Carlos al momento de su fusilamiento y recorremos en conjunto algunos momentos de su vida en pareja así como el duro camino que le ha tocado vivir desde aquel triste 4 de abril. Docente también ella, nos deja profundas y sentidas reflexiones sobre lo vivido, destacando la importancia de nuestra profesión como forma de militancia por un mundo y una vida mejor.
Vaya nuestro abrazo fraterno a ella y sus hijas, que nunca dejaron de luchar por un presente y un futuro más justos.
A 15 años del asesinato de Carlos, seguimos en la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia por Sandra, por sus hijas y por todes les docentes de Argentina.
Charlas de Pasillo 2022... ¡hemos vuelto!

