Show notes
Cada vez que escondes tu luz para no incomodar, le enseñas a tu equipo a hacer lo mismo.
Pero cuando eliges brillar, abres un permiso energético para que otros también lo hagan.
Tu luz no compite, contagia.
Cada vez que escondes tu luz para no incomodar, le enseñas a tu equipo a hacer lo mismo.
Pero cuando eliges brillar, abres un permiso energético para que otros también lo hagan.
Tu luz no compite, contagia.