Show notes
Este cuento provoca una de las sensaciones más horribles que un lector puede experimentar. Entonces, ¿Para qué leerlo? ¿Para que si acaso, escribirlo? Bueno, en una cultura saturada de pantallas, noticias, cuerpos sexualizados, viralidad falsa, tragedias que conocemos sólo como datos, este autor escribió dos páginas para romper esa anestesia emocional y obligarnos a sentir otra vez.



