La constante búsqueda de la "perfección" provoca una sensación de insuficiencia y por ende, me lleva a condicionar el cómo y cuándo me amo y acepto. Pasamos la vida buscando una "mejor versión" de nosotros mismos, olvidándonos por completo del Ser que somos hoy, ese también necesita Amor y validación en el momento presente.
En mi propio proceso me doy cuenta de la urgencia que tengo de sanar "x" herida, o dejar de repetir un patrón y me frustro cuando veo que algunas cosas siguen "igual", sin darme cuenta que caigo en el juego de la perfección y exigencia que solo me saca de la presencia. Y solo en presencia encontramos el verdadero Amor incondicional.
Los últimos minutitos, les dejo un ejercicio/ritual para esta Luna Nueva en Tauro, desde una perspectiva de amar más quien somos hoy en vez de obsesionarnos con lo que según nosotros debemos de ser.

