Show notes
El canciller alemán, Friedrich Merz, se ha convertido en el sicario del estado del bienestar de sus ciudadanos 'por el bien' de Volodímir Zelenski. Comprensible: no es de recibo no tener un baño con inodoro de oro. Mientras, el primer ministro del Reino Unido está empeñado en poner su cuota gorda para los 90.000 millones para el oligarca de Kiev.

